Filosofía de la felicidad (Yin)
enero 14th, 2012 § Dejar un comentario
Es verdaderamente sorprendente, inquietante y extraño a la vez, que solo en un día, en horas, puedas aprender y comprender mejor el arte que en toda tu vida de haberlo intentado, comprado y hasta (ingenua y tiernamente) haber tratado de alguna manera de pertenecer a una elite construida más en las nubes propias que en la tierra. Empiezas a cuestionar muchas cosas, tal vez todas, y ves pasar momentos de tu vida desde diferentes perspectivas: malentendidas, frías, directas, ciertas o falsas, podrías intentar convencer a los demás y lograrlo, pero al final te das cuenta de que las otras personas no tienen idea, todo lo que se hace con el corazón no puede ser malo, si la estas pasando bien o mejor que los demás no es por haber sido un hijo de puta ni por robar, mentir, extorsionar o chantajear, al final si haces las cosas bien, todo saldrá bien.
Es muy fácil perder la cordura y la frescura cuando tienes que lidiar con el mundo real, no ese en el que se es madre o padre, pequeño o adulto, hombre o mujer, rico o pobre, blanco y negro. No, el mundo real, donde existen toda clase de variantes dentro de toda clase de características y con toda clase de mezclas y factores que determinan a las personas, a la sociedad. Ese mundo donde estamos todos, donde te puedes encontrar en tu misma unidad habitacional, cuadra o barrio a un hombre que no puede caminar y ve la hermosura de la vida más que otro que arriba de su auto del año encuentra placer en humillar a los demás a sabiendas que comparado con su jefe es un pobre diablo.
Este mundo donde hay personas que no quieren enfrentar su realidad, y además de eso pareciera que quieren arruinar la de los demás, en el cual personas aparentan lo que no son y viven en una utopia que parece traspasar su propio cuerpo. Un mundo donde el reflejo de la cultura de un país se da triste pero perfectamente en un programa decadente llamado Telenovela y que tiene el mismo efecto que aturdir al cerebro con aire comprimido, un mundo donde los extranjeros vienen a hacerse ricos con negocios en este, nuestro país y que además en cada intento lo ofenden tranzandonos, llevandose nuestros recursos naturales, nuestra riqueza cultural, hasta nuestro peyote, nuestra comida para poner franquicias asquerosas en EU, lucrando con nuestros antepasados y apoderandose de una parte considerable de nuestros barrios, gente que en sus respectivos países serian don nadies vienen a México para no regresar porque aquí todos lamen el suelo que pisan y buscan “mejorar la raza”.
A veces pienso que estas (y muchas más crueles e insoportables) son las cosas que uno tiene que pasar para entender tan solo una pequeña parte de la realidad, para comprender que nadie tiene realmente la razón, pero no importa al final porque cada quien esta escuchando una canción diferente y cada quien quiere su pedazo de pastel en la vida, todos lo hacemos y creo que no tiene nada de malo, es algo natural dentro de lo que nos toco de la sociedad. Es un poco triste, tal vez uno va perdiendo el brillo con presiones tan altas como las de un trabajo, cuando tienes que lidiar con la carga que significa pasar casi todo tu día (a pesar de que tu trabajo te agrade) en algo que sabes no quieres, como por ejemplo trabajar para el enriquecimiento de un patrón al cual le importas un carajo.
Tal vez esas sean las responsabilidades de un adulto, de alguien que tiene que resolver un poco sus problemas y un poco los de las otras personas, los de su familia, los del trabajo, los del mundo entero para las personas que lo rodean, tratar de aguantar la impotencia de no ser omnipotente y no poder ayudar como quisieras a las personas que quieres, ni siquiera a tus mascotas, cuando nunca alcanza el dinero pero donde personas que para lo unico que les serviria tu sueldo mensual, seria para irse a un restorant de lujo con los amigos de su partido y que usarían todo lo que ganas en un año para darselo a sus hijos como regalo por no reprobar materias en la Ibero o el Tec. ¿Envidia?, si, además mucha rabia porque muchos de “la prole” somos ni siquiera mejores ciudadanos, mejores seres humanos y muchos tienen que sufrir mucho para por lo menos llevar frijoles y huevos a sus mesas.
Es sorprendente saber que mucha gente vive cada día y pareciera no ser capaz de ver el panorama del mundo en el que vive, como la gente se conforma con una TV y alimento chatarra. Es el lado oscuro y nublado de una montaña que se llama “mundo” en un momento que se llama “nuestra vida” y que tenemos que escalar con nuestras uñas y dientes, amarrados por cadenas y grilletes que dan la ilusión de que nunca se van a alejar de nosotros.
2 de octubre (¡Si se olvida!)
octubre 3rd, 2011 § Dejar un comentario
A primera (más bien segunda) hora del día, después de un gran fin de semana, llegué a la computadora de la oficina, inmediatamente hago las pequeñas tareas cotidianas de rutina, revisé el calendario para corroborar mi “registro de horas” y valla sorpresa la que me lleve en ese momento: la fecha, Lunes 3 de Octubre de 2011.
¿Qué pudo haber pasado? ¿Soy un anarquista desalmado, otro miembro más de Al Qaeda o algo parecido? ¿Cómo es posible que el día de ayer haya pasado desapercibido? Se nos olvido el 2 de Octubre, el fin del mundo esta cerca.
Hablando en serio, esta es una situación bastante aguda, esta fecha es una de las “intocables” dentro de la identidad cultural mexicana, un suceso clave que demuestra nuestro sentir “patriota” o como lo quieran usar. La realidad es que fue un acontecimiento que realmente transcendió, un suceso histórico (que valga la redundancia) paso a la historia como un hecho que marco una época y una (o varias) generación(es).
Preguntémonos de nuevo ¿qué pasó? ¿por qué esta vez se nos olvido a muchos esta memorable fecha? Personalmente no sentí el ambiente típico de un 2 de Octubre el día de ayer, no vi marchas (o por lo menos no me enteré de alguna), montones de gente, plantones, nada comparado con el movimiento de años anteriores.
Es algo contradictorio, ahora que lo pienso. Muchos de los “atributos” dados a esta fecha los recordamos gracias a los medios de comunicación, radio y televisión principalmente, mismos que tuvieron mucho que ver en esa masacre, y que, irónicamente relatan el suceso como un “hecho lamentable, despreciable e inhumano” (¡ahh! la siempre presente y famosa doble moral).
¿Qué por qué se nos olvido el 2 de Octubre? Tal vez por eso, por lo menos a mi si, porque los medios de difusión nos “recuerdan” que pensar, de que acordarnos y de que no, tan es así que cuando no tenemos TV o en lugar de escuchar el radio escuchamos nuestra música, dejamos de pensar tonterias, cuando no estamos influenciados (o influenzados) por los medios no recordamos este tipo de eventos que más que reflejar la realidad de una sociedad solamente la entretienen/controlan con memorias de su pasado “glorioso” o en este caso trágico, con todo y resignación incluida, para que no tengamos que sentirla nosotros mismos.
¿Qué significa entonces estar fuera de la influencia de estos medios manipuladores? Realmente no lo sé. Estar fuera de moda, como dicen “los demás (que si están a la moda)”, eso seguro, pero creo que va más allá de enterarse si Madonna o Lady Gaga tomó el vuelo 12 en el aeropuerto en lugar del 13 porque es de mala suerte. Esto va hacia algo un poco o un mucho más profundo: nuestra libertad. Libertad de pensar lo que tenemos que pensar lo que tenemos o podemos pensar, aunque sean tonterías para los demás, preferible que suceda esto a pensar en lo que otros intentan imponernos (y ni siquiera de frente). Aunque sea TV de paga, exclusiva, al final de cuentas esos medios no hablan de nosotros porque no les importamos, solo les importamos si compramos la camisa oficial del Chicharito y de John Cena porque solo somos números y estadísticas para los demás.
¿A ustedes también se les olvido el 2 de Octubre? Nunca es tarde para empezar.
Rentas y “Rentarse” (Parte Uno)
septiembre 8th, 2011 § 1 comentario
Como en los tiempos de Shakespeare: la sociedad no ha cambiado mucho (por lo menos en algunas prácticas) no han cambiado mucho, antes los reyes contrataban bufones para pasar un buen rato*, había niveles de herreros, panaderos, caballeros, etc. la clase alta pagaba por tener esos servicios a su cargo, asi ha sido siempre, hay en día es igual, el talento, para bien o para mal está en el bulgo, lo tenemos los pobres
*Pensandolo bien, es una metáfora bastante cruel pero real de lo que pasa en “las rentas”, coincidencia tal vez…
Vivimos en un sistema que nos aprieta, nos quiere sacar los ojos y nos obliga a vendernos, rentarnos por lo que sabemos hacer, lo que aprendemos en nuestro camino a el titulo de “Licenciado”, los que estudiamos durante quien sabe cuantos años (desde 4 a 12 o más años que se requieren segun el tipo de carrera universitaria) debemos (a fuerza tal vez) considerar ese tiempo una especia de entrenamiento para o que sigue nuestra vida adulta, lo que nos corresponde socialmente (otra vez a fuerza): trabajar.
Si, es cierto que nos rentamos, recibimos un pago por eso, nuestro “sueldo”. ¿Alguna vez han sentido que ese sueldo realmente es un reflejo del trabajo que hacemos? ¿cuánto recibe un albañil por su trabajo arduo cada día?, si compararamos su sueldo con el de cualquier gerente de telemarketing, franquicia americana de comida, etc. nos dariamos cuenta de algo: definitivamente no es una remuneracion justa. Tenemos “ejecutivos” que estan la mayor parte del tiempo en su Facebook o en el mensajero instantaneo, estos individuos tienen un sueldo (si son modestos) 10 veces mayor o mayor aún. ¿Es justo?, hasta la pregunta ofende.
Muchos podrían pensar “Ese es problema del Albañil (él tiene la culpa por no estudiar) y del gerentucho”, pero realmente el problema no termina con estos personajes, el asunto empieza con nosotros (muchos de los cuales si estudiamos “de verdad”), con lo que hacemos en estos momentos y con el salario que recibimos por lo que hacemos, la paga que nos corresponde por “rentarnos”.
Mucha parte del problema radica en nosotros, en como nos vendemos, en cuánto conocemos “el medio”, cuanto valoramos nuestro propio trabajo (cuanto cobramos, cuanto vale nuestro tiempo), es verdad que si nosotros no vemos por nosotros mismo, nadie lo hará, y precisamente es ahí donde se encuentra la otra gran parte del problema: en los demás, y más precisamente en nuestros jefes, en las personas que tienen más recursos (de cualquier tipo) que el grueso de nosotros y para los cuales trabajamos, los cuales la mayoría de las veces son como ese estereotipo del hombre gordo con puro en boca y dientes de piraña, muchas veces el poder realmente vuelve esclavos a los hombres, y más cuando son hombres con valores que distan mucho de una persona pensante.
Desayunando
agosto 24th, 2011 § 1 comentario
8:32 Am
Estoy desayunando, solo, en la Plaza de los Montes con Mosaicos, en la plaza donde las putas esperan a su padrote o a sus clientes, para morir un pequeño rato y regresar más frías de lo que ya eran. En la plaza de la decadencia, la plaza cuyo nombre y ubicación no importa; bien podría estar en México, Nueva York, Santiago de Chile, y de hecho lo están y en cantidades mayores a una o dos, están en cualquier ciudad de cualquier país.
Estoy sentado tomando un café, con la vista hacia el horizonte, mirando nada, aislado de la realidad pensando infinidad de cosas gracias a un pasado que lastima y no se va y a un presente que desanima y no deja espacio para la felicidad.
Desayunando en la calle, porque mi hogar esta vacío, porque mi pecho sufre cuando el silencio llega, porque busqué refugio y no lo encontré, solo encontré una guerra de egos en la que, como sucede con toda guerra, realmente nadie gano nada.
Y con esa frustración me dirijo a mi jaula, donde estare más de 10 horas, atado, fingiendo ser una persona sin alma, un ser gris que no tiene nada en su interior además de su empleo, con esa frustración y con el ánimo pegado a la suela de mis botines salgo de entre los vagones del subterraneo, son las 9:13 y ya casi llego a mi destino, un destino que parece me devorará, ya que estaré casi muerto hasta las 9 o 10 de la noche y solo saldré para regresar a mi hogar casi vacio, a ponerme más gris y triste, como un día lluvioso con la única diferencia de que no hay vuelta atrás, lo que pasa ya no se borra y no sera solo un día o una semana, será toda mi vida.
Son la 9:24 y ya casi llego a mi destino, no importa el nombre ni el lugar, podría ser en cualquier ciudad de cualquier país.
Vacio
agosto 21st, 2011 § Dejar un comentario
De verdad todos estamos mal, la vida de muchos de nosotros es vacía y sin sentido, somos predecibles, estúpidos y a veces peores que lobos, mordemos la mano que nos alimenta, queremos ser escuchados y nunca ayudar, somos egoístas, caprichosos, no sabemos pedir ayuda y cuando lo hacemos lo hacemos de la forma más agresiva para no salir lastimados, aunque eso signifique lastimar a los demás.
Vivimos ensimismados con nosotros mismos, incapaces de ver más allá de nuestras narices y de lo que hacemos y necesitamos nosotros ¿qué es lo que nos pasa?, no es un mal único, es un mal general, pareciera que todos lo padecemos, pareciera que decir mentiras, engañar, ser hipocrita y actuar solamente en beneficio propio es necesario y casi obligatorio para poder “sobrevivir” en este mundo tan frio y áspero.
Pero ¿quién dijo que la mentira es correcta? ¿quién pensó (si se le puede llamar así) que las cosas sucias eran el camino correcto para llegar a donde buscábamos llegar? ¿quién trató (y lo hizo) de convencernos de que lastimando a los demás ibamos a tener tranquilidad? La violencia no paga con paz, la violencia solo genera más violencia, gritos, golpes, rupturas, cortadas, sangre, muerte.
¿Qué tendrá que pasar para que nos demos cuenta de nuestro error? ¿El fin de la amistad, del respeto, de la sociedad, de la familia, de la humanidad?, tal vez tenemos que sufrir la pérdida de algo, tal vez lo merecemos y necesitamos sufrir para valorar lo que tenemos, o peor aún, para recordar lo que alguna vez tuvimos porque el tiempo no marcha atrás y no hay forma de enmendar errores grandes, no hay forma de limpiar heridas tan profundas, tal vez cuando dejemos de pensar en este mundo como un campo de batalla y dejemos de comportarnos como lobos podremos ver la luz, cuando callemos no para evitar decir palabras que lastiman y desilusionan, sino para evitar las cosas negativas y dejemos que las cosas buenas entren a nuestra vida, cuando eso pase tal vez seamos dignos de algo bueno.